Los cambios de otoño

El otoño es esta maravillosa época del año que abarca desde el equinoccio de otoño (22 de septiembre) hasta el solsticio de invierno (21 de diciembre) y que lo vivimos de manera muy especial por todos los cambios que se producen tanto en nuestro entorno como en nuestra fisiología. Es una temporada muy querida por muchos, ya que sus colores y temperaturas invitan a la contemplación y al apapachamiento; aunque, para otros tantos, puede llegar a ser retadora por la disminución de la luz y el cambio de hábitos. 

Como ya lo mencionamos, el inicio del otoño está marcado por el equinoccio, que es el día en que la posición del sol está perpendicular al ecuador de la Tierra, lo que provoca que este día y esta noche duren lo mismo. Algo así como un equilibrio entre luz y oscuridad. A partir de este día, que varía cada año, las noches comienzan a durar más, por lo que estamos expuestos a menor luz solar. 

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Estas variaciones de luz producen efectos muy interesantes en nuestro cerebro y nuestro cuerpo. Un ejemplo de ello es la llamada “astenia otoñal”, un conjunto de síntomas producidos por la disminución de la luz y la temperatura que van desde melancolía y falta de energía, hasta fatiga, decaimiento y aumento del apetito. Es por eso que, a pesar de lo placentero que puede llegar a ser dejarnos envolver por el sofá y las cobijas mientras leemos un libro con una taza de chocolate caliente con malvaviscos, debemos darnos el tiempo para exponernos a la luz natural y recibir el aire fresco una media hora al día. 

Sin embargo, el lado positivo del otoño es el hermoso despliegue de colores y baile de los árboles que nos ofrece la naturaleza en este periodo. Las hojas se tornan de colores ocres, como el amarillo, el naranja, el café y hasta el rojo; para luego desprenderse de sus ramas y balancearse lentamente hasta tocar el piso. Además, los vientos frescos se llevan suavemente no solo el polvo y las nubes, sino también cualquier pena o tristeza que hayamos guardado durante el año. 

El otoño es una época de cambios, sí. Pero también el comienzo de una reflexión, del año que estamos por terminar y de lo que más adelante volverá a nacer.