Hace millones de años, nuestros antepasados iniciaron un camino evolutivo que va desde el descubrimiento del fuego hasta la construcción de rascacielos de más de 800 metros, pasando por el desarrollo de la agricultura y creación de herramientas, que actualmente nos lleva a entender el mundo de una forma muy distinta. La presencia de la civilización humana altera de manera muy evidente el equilibrio que nuestra madre naturaleza logra orgánicamente. Por ello, debemos ser muy conscientes de cómo interactuamos con la flora y la fauna de los espacios verdes con los que contamos en las ciudades.

La flora
Uno de los factores más importantes a considerar cuando creamos un espacio verde artificial, como lo es un parque urbano, es investigar muy a fondo cuáles son las especies de plantas y árboles nativas de la zona, ya que plantar flora sin tomar en cuenta esto puede ser perjudicial. Por un lado, podríamos simplemente fracasar, en el sentido de que las plantas no se den, ya sea por exceso o carencia de sol, agua o luz. Y por el otro lado, podríamos generar que ciertas especies se conviertan en plagas que no permitan el crecimiento adecuado de otras especies.
Asimismo, arrancar o dejar basura orgánica que contenga semillas puede afectar el equilibrio natural, permitiendo o limitando el crecimiento y desarrollo de las especies locales. Por ello, es indispensable que siempre procures mantener limpios los espacios verdes de nuestro parque y evitar lastimar o contaminarlos.


La fauna
Este es sin duda uno de los temas más “calientes” a la hora de hablar de protección ambiental, ya que solemos caer en el error de pensar que dejar a nuestros animalitos libres es lo mejor para ellos y para el entorno. Como hemos mencionado, la naturaleza tiene su propia manera de regular el desarrollo y crecimiento de las poblaciones, sin embargo, al ser este un ambiente recreado por el ser humano, las reglas suelen cambiar. Dejar a tu perrito suelto en zonas no designadas para ello, puede provocar que lastime a otras especies, como los patos o pájaros. Por otro lado, los gatitos son unos extraordinarios cazadores que en ambientes salvajes probablemente sobrevivan sin mayor problema. No obstante, en el caso de La Mexicana, su acceso está prohibido porque nos esforzamos mucho en conservar estas otras especies que podrían ser presas de ellos.

¡No olvides que nuestra sola presencia deja una huella en el planeta, juntos hagamos que sea positiva!
