Abedul: secretos detrás de su corteza blanca

El abedul (Betula) es fácil de reconocer por su característica corteza clara, pero detrás de su apariencia se esconden historias que conectan naturaleza, ciencia y cultura. Algunas especies son capaces de colonizar terrenos después de un incendio, su corteza se utilizó durante siglos como soporte para escribir y uno de sus compuestos continúa despertando el interés de la medicina.

Estas son algunas de las curiosidades del abedul que vale la pena conocer:

¿Por qué su corteza es blanca?

El característico color de los abedules blancos está relacionado con la betulina, un compuesto que puede encontrarse en grandes cantidades en su corteza. Además de participar en su coloración, se ha estudiado por sus diferentes propiedades biológicas.

Foto: canva

A partir de la betulina también puede obtenerse ácido betulínico, un compuesto que ha despertado interés científico por su potencial antitumoral. Diferentes investigaciones experimentales han observado su capacidad para inducir apoptosis, un proceso mediante el cual las células activan su propia muerte programada. Sin embargo, su posible aplicación contra el cáncer continúa siendo materia de investigación y no debe confundirse con un tratamiento clínico establecido.

Su corteza también llegó a utilizarse como papel

Mucho antes de nuestros cuadernos, la corteza del abedul sirvió como superficie para escribir.

Entre los ejemplos más extraordinarios se encuentran antiguos manuscritos budistas de Gandhara escritos sobre corteza de abedul. Algunos fragmentos conservados actualmente se remontan aproximadamente del siglo I a. C. al III d. C. y forman parte de los manuscritos budistas más antiguos que han sobrevivido hasta nuestros días.

Un árbol que aparece después del fuego

Algunas especies de abedul son pioneras, es decir, pueden encontrarse entre las primeras especies arbóreas que colonizan espacios que han sufrido alteraciones.

El abedul de papel (Betula papyrifera), por ejemplo, puede establecerse rápidamente en terrenos afectados por incendios, viento u otras perturbaciones. Con el paso del tiempo, estos bosques jóvenes pueden ser sustituidos por especies más tolerantes a la sombra.

Mucho más que un árbol blanco

Corteza para escribir, compuestos estudiados por la ciencia y una sorprendente capacidad para colonizar terrenos alterados: el abedul demuestra cuánto puede esconderse detrás de un árbol que reconocemos principalmente por su belleza.